Thursday, October 30, 2008



INFANCIA

No comprimas con mucha fuerza y vigor la mano de un tierno niño. FOCILIDES

¡ Cuàn bien se encarece la crianza y educaciòn en los tiernos años! Por cierto en ninguna cosa se habia de tener màs cuenta, porque lo que entonces aprenden, jamàs lo dejan. Son los niños como cera blanda, que recibe con facilidad cualquier figura que se le imprime, sin resistir màs a una que a otra; como la mar, cuyas olas, si con un viento se levantan soberbiamente sobre las nubes, en viniendo otro aire manso, se allanan todas como un prado. Son como un campo baldio, que hoy es un erial lleno de cardos, espinas y abrojos, y mañana, echàndole la reja de la buena doctrina, como se lleva tras si el arado todas aquellas malezas, luego da el fruto que sembrareis, y asì es grande el fruto de una niñez bien enseñada, adonde, como en oro de subidos quilates, se labra cualquier figura con mucha facilidad, y despuès no es menos preciosa por la forma que la materia; pero si la dejan seguir sus apetitos, no esperen que con facilidad se encamine bien y se corrija de grande.
LUJAN DE SAYAVEDRA.

Un angèlico estado es la puericia,
una simple humildad, tal que sin ella
ninguno puede entrar en la alta gloria;
y asì, por ser tan grata, dulce y bella,
la llama Dios con celestial caricia
y el Evangelio estima su memoria;
es una breve historia
del estado inocente
que turbò la serpiente,
es del puño mortal la blanda muestra,
lo màs seguro de la vida nuestra,
y es una sombra de las bellas almas,
que por la senda diestra
subieron a gozar de eternas palmas.
CAIRASCO DE FIGUEROA

Labels:

0 Comments:

Post a Comment

<< Home